Vista aérea de la costa de Bahía Solano, Chocó, con la selva llegando al mar

Libro 1

De la bitácora de Territorio Haku

Bahía Solano, Chocó

6°04′N 77°23′W

El Valle y Playa Cuevita, Pacífico chocoano

Donde la selva baja hasta el mar y las tortugas vuelven cada año a la misma playa. Aquí empieza nuestro primer programa: cuidar Playa Cuevita de lo que el océano trae.

Descubre Bahía Solano

La cara que no sale en las noticias

Playas donde anidan tortugas, selva que baja hasta el mar, ballenas que llegan cada año y una comunidad que vive del territorio y lo cuida.

De norte a sur, como lo caminamos: de las playas de Huina a la ensenada de Utría. Toca un lugar para verlo en el mapa.

    Algunas ubicaciones son aproximadas.

    El lugar

    Bahía Solano está en el norte del Pacífico chocoano, una de las regiones más lluviosas y biodiversas del planeta. Aquí la selva húmeda llega hasta la arena, los ríos desembocan entre manglares y el mar recibe cada año a las ballenas jorobadas y a cuatro especies de tortugas marinas.

    En el corregimiento de El Valle, cerca del Parque Nacional Natural Utría, está Playa Cuevita: unos 8 km de arena que los estudios señalan como una de las principales playas de anidación de la tortuga golfina en el Pacífico colombiano.

    Es un territorio de comunidades negras e indígenas que han cuidado este mar por generaciones. Con ellas queremos trabajar.

    Cascada en medio de la selva

    Los primeros pasos hacia el mar

    Cada neonato que llega al agua es el final de semanas de trabajo de la comunidad: cuidar el nido, esperar y acompañar el camino. Estas fotos salen del video de una liberación en el Libro 1.

    Neonatos de tortuga marina en un balde con arena antes de su liberación
    Listos para salir
    Primer plano de neonatos de tortuga marina
    Caben en la palma de la mano
    Decenas de neonatos de tortuga marina sobre arena oscura
    Decenas de un mismo nido
    Neonatos de tortuga marina en el borde de un balde, con el cielo al fondo
    Camino a la orilla
    Playa de arena oscura al atardecer donde se liberan las tortugas
    La playa al atardecer

    Fotos: Territorio Haku. No mostramos dónde están los nidos.

    Las tortugas

    Cuatro especies llegan a estas playas. La comunidad las cuida desde hace décadas, nido por nido.

    Hembra de tortuga golfina desovando en la arena
    Foto: Eder Omar Campos González, CC BY-SA 3.0

    Golfina

    Lepidochelys olivacea

    La más frecuente en Playa Cuevita. Las hembras salen de noche a cavar su nido en la arena seca.

    Tortuga caná o baula desovando en la arena al atardecer
    Foto: CODECHOCÓ

    Caná o baula

    Dermochelys coriacea

    La tortuga marina más grande del mundo. En 2026 volvió a anidar en Playa Cuevita tras casi cinco décadas sin registros.

    Tortuga verde sobre un fondo de arena y pastos marinos
    Foto: Pixabay

    Verde

    Chelonia mydas

    De adulta se alimenta de algas y pastos marinos. Su presencia habla de la salud de la costa.

    Tortuga carey nadando en aguas abiertas
    Foto: Pixabay

    Carey

    Eretmochelys imbricata

    Ligada a los arrecifes rocosos y de coral. Está en peligro crítico a escala mundial.


    Un modelo hecho por la comunidad

    El monitoreo lo hacen cuadrillas locales de cerca de 30 personas que patrullan de noche, reubican los nidos en riesgo y acompañan la salida de los neonatos al mar. Organizaciones como la Corporación Tortugas del Pacífico y el proyecto Mamá Orbe sostienen este trabajo, que hoy se combina con turismo biocultural.

    Lo que aprendimos de la ciencia

    Un estudio de 1998 en La Cuevita registró 113 arribos de golfina y advirtió algo clave: la temperatura de incubación define el sexo de las crías. Por eso cómo y dónde se protegen los nidos importa tanto como protegerlos.

    Lo que evidenciamos

    Lo que trae la marea

    En cada salida a El Valle y Playa Cuevita encontramos lo mismo: después de cada puja la línea de marea amanece cubierta de botellas, tapas, icopor, chanclas, cuerdas y redes. Muchas etiquetas no son colombianas. El mar no solo trae tortugas: también nos devuelve la basura de medio Pacífico.

    01

    La puja y la quiebra

    El mar del Pacífico respira en ciclos. En la puja, con la luna llena y la luna nueva, la marea sube hasta lo más alto de la playa y arrastra lo que flotaba frente a la costa. Luego llega la quiebra, cuando la marea casi no sube: el material queda varado justo en la arena seca donde las tortugas cavan sus nidos, y se acumula ciclo tras ciclo.

    02

    El mar de leva

    Los oleajes de fondo que llegan de tormentas lejanas empujan con fuerza el material que viaja mar adentro y lo depositan en las playas abiertas al océano.

    03

    Las corrientes

    Frente al Chocó, la Corriente Costera de Colombia avanza hacia el norte y alimenta un giro que gira en sentido contrario a las agujas del reloj dentro de la ensenada de Panamá. Ese remolino retiene y redistribuye lo que flota en la región.

    De dónde viene

    Cuatro caminos hacia la playa

    No toda la basura que llega a Bahía Solano viene del mismo lugar. Entender su origen es lo que permite pedirle a cada responsable que haga su parte.

    Local

    Ríos y botadero

    Bahía Solano lleva años sin un relleno sanitario adecuado. Lo que se escapa del botadero y de los ríos termina en el mar y vuelve con la marea.

    Regional

    La costa del Pacífico

    Las corrientes costeras mueven residuos de los ríos y ciudades de Ecuador, Colombia y Panamá dentro del giro de la ensenada de Panamá.

    En el mar

    Barcos y flotas pesqueras

    Las etiquetas asiáticas no siempre cruzan el océano a la deriva. En otras islas remotas se demostró que la mayoría de botellas asiáticas tenían uno o dos años de fabricadas: las arrojaron barcos que pasaban cerca.

    Global

    Las islas de basura

    Los giros del Pacífico Norte y Sur concentran millones de fragmentos. Bahía Solano está fuera de esos giros, pero el material que escapa de ellos y los microplásticos que generan circulan por todo el océano.

    Esquema aproximado con fines divulgativos. Pasa el cursor sobre cada línea para ver su nombre.

    Por qué importa

    Lo que le pasa a la vida del mar

    Tortugas

    Confunden bolsas y plásticos con medusas, se enredan en redes perdidas y, en la arena, los residuos bloquean el paso de las hembras y de los neonatos que corren al mar.

    Ballenas

    Las yubartas que llegan a parir y criar se enredan en cuerdas y redes a la deriva, y como filtradoras pueden ingerir fragmentos y microplásticos.

    Peces y pesca

    En un diagnóstico nacional, cerca de la mitad de 31 especies de peces evaluadas habían ingerido microplásticos. Lo que come el pez llega a la mesa de las familias pescadoras.

    Playas y manglares

    El plástico se fragmenta con el sol y la sal, se mezcla con la arena y se queda atrapado entre las raíces del manglar, donde se crían peces, cangrejos y piangua.

    Video: Yefer, pescador y anfitrión turístico de Playa Huina. Rescate de una tortuga caná atrapada en una red con envases a la deriva. Sin audio.

    Evidencia de campo

    Una caná atrapada en la basura

    Yefer, pescador y anfitrión turístico de Playa Huina, grabó este encuentro frente a la costa: una tortuga caná, la tortuga marina más grande del mundo, enredada en una red verde atada a decenas de galones y envases plásticos que flotaban a la deriva. La balsa de basura la tenía atrapada.

    Desde la lancha, la tripulación fue soltando la red y apartando los envases hasta liberarla. Esta vez la caná volvió a nadar. Muchas otras no tienen esa suerte: una red perdida sigue pescando sola durante meses.

    Los objetos que flotan atraen peces, y detrás de los peces llegan tortugas, aves y ballenas. Cuando esos objetos llevan redes enredadas, se convierten en trampas.

    Franja de residuos plásticos flotando en el mar vista desde una lancha
    Foto: Yefer, Playa Huina
    Tortuga caná siendo liberada de una red junto a una lancha
    Foto: Yefer, Playa Huina

    La vida que viaja en la basura

    Las islas de basura ya tienen habitantes

    El plástico flotante no es solo basura: es un barco que no se hunde. Sobre él viajan organismos que antes nunca habrían sobrevivido mar adentro, y con ellos llegan riesgos nuevos a las costas.

    Comunidades nuevas en mar abierto

    En la gran isla de basura del Pacífico Norte, investigadores encontraron anémonas, hidroides, cangrejos y anfípodos de costa viviendo y prosperando sobre el plástico, a cientos de kilómetros de tierra. Los llamaron comunidades neopelágicas.

    Haram y col., Nature Communications, 2021.

    Especies que cruzan océanos

    Después del tsunami de Japón en 2011, 289 especies vivas cruzaron el Pacífico sobre restos flotantes y llegaron a Hawái y Norteamérica durante años. El plástico, que dura décadas, les permitió sobrevivir el viaje.

    Carlton y col., Science, 2017.

    La plastisfera

    En minutos, bacterias como las del género Vibrio, algunas capaces de causar enfermedades, se adhieren al plástico y forman una película viva que viaja con él.

    Mincer y col., Water Research, 2023.

    Para un lugar como Bahía Solano y el Parque Nacional Natural Utría, esto significa que cada residuo que llega puede traer consigo especies invasoras o microorganismos que no pertenecen a este ecosistema.

    Seguridad alimentaria

    Lo que llega al mar llega a la mesa

    En Bahía Solano, el pescado, la piangua y los camarones no son un lujo: son la base de la alimentación y del ingreso de muchas familias. Por eso la basura marina también es un asunto de comida.

    220+

    especies ingieren microplásticos en la naturaleza

    55 %

    de ellas son de interés comercial: peces, camarones, almejas y mejillones

    Datos: FAO, Microplásticos en pesca y acuicultura, 2017.

    Lo que se come entero

    El microplástico se acumula sobre todo en las vísceras. Por eso preocupan más los animales que se comen enteros, como la piangua, las almejas y los peces pequeños.

    Menos pesca

    Las redes fantasma siguen atrapando peces, tortugas y ballenas sin que nadie las recoja, y los residuos dañan motores, hélices y artes de pesca.

    Menos ingresos

    Una playa sucia aleja a los visitantes, y con ellos el ingreso que muchas familias usan para comprar comida.

    Sin dejar de comer pescado

    La FAO es clara: hoy el riesgo de comer pescado es bajo y dejar de hacerlo es peor para la nutrición. La respuesta no es temerle al mar, sino dejar de llenarlo de plástico.

    Un océano que cambia

    Las ballenas están cambiando su calendario

    En el Pacífico colombiano, las yubartas llegan hoy casi un mes antes que hace tres décadas y se van en la misma época, así que pasan más tiempo en nuestras aguas. Los investigadores lo relacionan con los cambios en el hielo marino de la Antártida, de donde vienen a reproducirse.

    Más tiempo cerca de la costa significa más tiempo expuestas a las redes, a las embarcaciones y a los residuos que flotan en la misma franja donde crían a sus ballenatos. Su llegada temprana es una señal de que el océano está cambiando, y los residuos son una presión más sobre una especie que ya se está adaptando.

    ≈1 mes

    antes llegan hoy las yubartas a Gorgona, frente a 1988

    31 años

    de registros analizados en el Pacífico colombiano

    21–28 °C

    rango de temperatura que buscan para criar; el calentamiento lo pone en riesgo

    El vacío normativo

    Nadie responde por lo que trae el mar

    Colombia tiene normas sobre residuos, aseo y plásticos, pero casi ninguna piensa en la basura que llega del océano a una playa rural y remota.

    MVCT · Decreto 2981 de 2013, hoy en el Decreto 1077 de 2015

    Obliga a incluir la limpieza de playas en el servicio de aseo.

    El vacío: solo en las áreas urbanas que el municipio defina en su plan de residuos (PGIRS). Playas rurales como Cuevita quedan por fuera.

    MVCT · Decreto 1381 de 2024

    El Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio da a las organizaciones de recicladores de oficio la exclusividad del aprovechamiento en el servicio público de aseo por 15 años.

    El vacío: no dice nada de los residuos varados. Para aprovechar lo que llega a la playa, la comunidad tendría que organizarse como recicladores o aliarse con ellos.

    MinAmbiente · Resolución 1407 de 2018

    Hace responsables a los productores de recoger sus envases y empaques.

    El vacío: no hay metas para playas remotas ni para envases de marcas extranjeras que llegan por el mar.

    Congreso · Ley 2232 de 2022

    Reduce de forma gradual los plásticos de un solo uso.

    El vacío: ataca lo que se produce en el país, no lo que ya flota en el océano y llega desde otros países.

    Cooperación regional

    Existe un Plan de Acción de Basura Marina para el Pacífico Nordeste 2022–2026.

    El vacío: Colombia participó solo como observadora: no hace parte del convenio regional que lo respalda.

    En el municipio

    Bahía Solano depende de un botadero a cielo abierto desde hace años.

    El vacío: sin un sitio adecuado en tierra, lo que se recoge en la playa no tiene a dónde ir.

    Dónde pega más fuerte

    No todo Bahía Solano recibe lo mismo

    En las salidas notamos una diferencia clara: Huina, más resguardada dentro de la bahía, recibe mucho menos material que El Valle y Playa Cuevita, que dan de frente al océano abierto y al oleaje que llega del suroeste.

    La exposición depende de cuatro cosas: si la playa da al mar abierto, si hay ríos que bajan residuos, cuánta gente la visita y si es playa de anidación. Con esa lectura priorizamos dónde actuar primero, y la vamos a confirmar con muestreos periódicos en cada corregimiento.

    Lectura preliminar de exposición a residuos marinos en Bahía Solano
    LugarFrente al mar abiertoRíos y quebradasPresión turísticaAnidación de tortugasNivel
    El Valle y Playa CuevitaSí, playas largas expuestas al oleajeRío El ValleAltaPrincipal playa de anidaciónAlto, observado
    Ciudad Mutis (cabecera)Dentro de la bahíaVarias quebradas y el botaderoAltaBajaMedio, fuentes locales
    HuinaParcialmente resguardadaPocasMediaBajaBajo, observado
    Mecana, Nabugá y CupicaPor verificarPor verificarBaja a mediaPor verificarPor evaluar

    Clasificación preliminar basada en lo observado en campo y en la geografía de cada lugar. Se actualizará con los datos de caracterización.

    Lo que hemos visto

    Lo que ya sabemos de este libro:

    • Una comunidad organizada que protege miles de nidos cada temporada, con tasas de eclosión de 90 a 95 %.
    • Una playa que recibe residuos de todo el Pacífico, sin un sistema local que los gestione.
    • Un municipio sin un sitio adecuado para la disposición final de sus residuos.
    • Un turismo de naturaleza que crece y puede financiar la conservación si se organiza bien.

    Bitácora de campo

    Cada visita deja una entrada: fecha, lugar y lo que encontramos.

    Entrada pendiente

    Primera salida a Playa Cuevita: qué especies vimos, cuántos nidos, qué residuos llegaron y qué nos contó la comunidad.

    Entrada pendiente

    Primer muestreo de residuos varados: cuánto, de qué tipo y de dónde vienen.

    Lo que esperamos

    Que la gestión de los residuos varados haga parte del mismo modelo comunitario que hoy protege a las tortugas.

    1

    Medir

    Saber qué llega a la playa, cuánto y de dónde, con muestreos periódicos y datos abiertos.

    2

    Organizar

    Diseñar con la comunidad una ruta de recolección, separación y acopio que funcione en la playa y en el pueblo.

    3

    Aprovechar

    Convertir lo que se pueda en materia prima para emprendimientos locales y llevar el resto a una disposición adecuada.

    4

    Compartir

    Formar a monitores, guías y visitantes, y publicar cada resultado para que otras playas lo repliquen.


    Todo esto queda escrito en una hoja de ruta para El Valle y Playa Cuevita (2026–2027), que acompañamos con Cuevita Limpia, el programa para aliados y patrocinadores.

    Nuestra propuesta

    Una mesa donde todos ponen

    El problema no es de un solo actor, así que la solución tampoco. Proponemos una estructura de gobernanza comunitaria para los residuos marinos de Bahía Solano, liderada por la comunidad y reconocida por las instituciones, inspirada en los principios con los que Elinor Ostrom explicó cómo las comunidades cuidan bienes comunes durante generaciones.

    01

    Cada playa tiene quien la cuide

    Grupos de la comunidad adoptan tramos de playa, con límites claros y responsables conocidos.

    02

    Reglas hechas aquí

    El calendario de recolección sigue el ciclo de puja y quiebra, y las reglas se acuerdan en asamblea, no desde Bogotá.

    03

    Datos de todos

    Las mismas cuadrillas que monitorean tortugas registran qué llega, cuánto y de dónde, con un protocolo común y datos abiertos.

    04

    Respaldo institucional

    La alcaldía, la autoridad ambiental y la autoridad marítima reconocen los acuerdos y los incorporan al plan de residuos del municipio.

    ¿Quién se sienta a la mesa?

    Comunidad

    Consejos comunitarios, cabildos Emberá, cuadrillas de monitoreo, pescadores y familias.

    Conservación

    Mamá Orbe, Corporación Tortugas del Pacífico y el Parque Nacional Natural Utría.

    Municipio

    Alcaldía y empresa de aseo: plan de residuos (PGIRS), recolección y disposición.

    Autoridades

    CODECHOCÓ como autoridad ambiental y la Capitanía de Puerto de Dimar en las playas.

    Turismo

    Hoteles, guías y operadores: jornadas con visitantes y aporte voluntario por visita.

    Productores

    Marcas cuyos envases llegan a la playa, llamadas a responder por ellos.

    Academia

    Universidades e institutos de investigación marina para validar datos y métodos.

    Escuelas

    Jóvenes de Bahía Solano que ya hacen ciencia ciudadana con ballenas, tortugas y manglares.

    Ideas en marcha

    Lo que queremos probar

    Calendario de puja y quiebra

    Un calendario público del ciclo de mareas: la puja avisa cuándo va a llegar el material y la quiebra marca el momento de recogerlo, antes de que la siguiente puja lo devuelva al mar.

    Auditoría de marcas

    Contar y fotografiar las marcas que aparecen en la playa para llevar la evidencia a los productores y exigirles responsabilidad.

    El barco que vuelve lleno

    Aprovechar los barcos de carga que llegan con mercancía para sacar del territorio lo que no se puede aprovechar aquí.

    Redes fantasma

    Un programa con pescadores para recuperar redes y cuerdas perdidas, la principal trampa para tortugas y ballenas.

    Del residuo al oficio

    Acopio comunitario aliado con recicladores y talleres para convertir el material recuperado en artesanía y productos del territorio.

    El visitante aporta

    Un aporte voluntario por visita y jornadas de limpieza abiertas a turistas que financien las cuadrillas locales.

    El libro en datos

    Lo que ya se sabe y lo que vamos a medir.

    1.482

    nidos monitoreados en Bahía Solano en 2025

    146.551

    huevos protegidos en 2025

    90–95 %

    de éxito de eclosión en los nidos protegidos

    3

    arribos de tortuga caná en Playa Cuevita en 2026


    Nidos monitoreados

    Bahía Solano pasó de 352 nidos identificados en 2016 a casi 1.500 en 2025.

    Residuos varados por tipo

    Se publicará con el primer muestreo de caracterización en Playa Cuevita: plástico, icopor, redes, vidrio, madera y otros.

    Datos por levantar


    Dónde trabajamos

    Bahía Solano, El Valle, Playa Cuevita y el Parque Nacional Natural Utría. Ubicaciones aproximadas.

    Galería del libro

    Primeras imágenes del territorio. Los espacios restantes esperan las fotos de la próxima salida.

    Foto pendiente

    Tortuga golfina desovando de noche, con luz roja y sin flash.

    Foto pendiente

    Neonatos camino al mar.

    Foto pendiente

    Cuadrilla de monitoreo comunitario en patrullaje.

    Foto pendiente

    Jornada de limpieza con la comunidad.

    Vista aérea de la bahía y la playa en Bahía Solano, Chocó
    Escorpión fluorescente bajo luz ultravioleta durante un recorrido nocturno

    Aliados

    Organizaciones que caminan con nosotros.

    Universidad El Bosque

    Logo pendiente

    Mamá Orbe

    Logo pendiente

    Refugio Mr. Jerry

    Logo pendiente

    Tu organización

    Camina con nosotros

    Lo que llega del mar es problema de todos

    Ninguna comunidad debería cargar sola con la basura de medio océano. Si eres institución, empresa, investigador, visitante o vecino de Bahía Solano, hay un lugar para ti en esta mesa.

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    Fuentes

    Fotografías de especies: tortuga golfina, Eder Omar Campos González (Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0); tortuga caná, CODECHOCÓ; tortugas verde y carey, Pixabay. Paisajes: Territorio Haku. Video del rescate de la caná y fotos de residuos en el mar: Yefer, pescador y anfitrión turístico de Playa Huina. Mapa: imágenes satelitales © Esri. Ubicaciones aproximadas.